lunes, 27 de octubre de 2008

The audience is listening...

Una de las competencias clave del formador es la capacidad para llevar a su audiencia, sus alumnos, por donde le interesa. Conducirles a determinadas conclusiones, a que se hagan y le hagan ciertas preguntas, a que intercambien opiniones, a que le escuchen con atención o a que se abra un debate que en apariencia surge espontáneamente, todo eso depende del manejo que el formador tenga de su discurso. Para aproximarme a esa maestría hay cuatro puntos clave que procuro no saltarme nunca:

- Preparación: Es imprescindible saber de qué se va a hablar, y documentarse aunque se trate de temas que manejamos con soltura, en previsión de esas preguntas inesperadas (pero siempre bienvenidas) que nos ponen en un aprieto. No es un crimen no saber una respuesta: es un fallo garrafal no traerla sabida y exponerla al día siguiente.
- Ensayo: No te aprendas un discurso de memoria (si te falla, estás perdido), pero sí es conveniente que practiques cuatro o cinco frases de introducción a los puntos más importantes, a las dinámicas y los ejercicios prácticos, y a los debates. Un muy buen método: ponte ante el espejo y prueba a ver qué tal suena, quedándote con lo básico, lo que no deberías saltarte. Esto es particularmente útil para la presentación del curso, al hablar de sus objetivos y de ti mismo como formador, e igualmente útil para el cierre, cuando despides a los alumnos, les das las gracias y les haces llegar tus impresiones generales sobre cómo ha ido todo.
- Seguridad: tu boca dice una cosa, pero tu cuerpo puede estar diciendo todo lo contrario. Vigila tu lenguaje no verbal, procura mantener la cabeza y el cuerpo erguidos pero no envarados, y los brazos relajados aunque gesticules con ellos. Los hombros sin tensión, y la mirada buscando los ojos de tus alumnos en todo momento. Un terapeuta que conocí decía que el secreto está en mantener el mentón elevado como si sostuviéramos bajo él un balón de rugby: ni uno de baloncesto, que nos da una imagen de prepotencia, ni una pelota de tenis, que nos achica ante el público.
- Naturalidad: Compórtate como si los asistentes al curso fueran conocidos de toda la vida. Trátales con respeto y manteniendo esa distancia profesor-alumno que reviste tus frases de cierto peso y autoridad, pero con la familiaridad suficiente como para acercarte a ellos y preguntarles por sus opiniones, sus pensamientos, sus vidas, y hacer chascarrillos ocasionales. Si te ven en tu salsa, se meterán en la propia.

Para rematar, os dejo un enlace a un manual práctico para hablar en público bastante exhaustivo colgado en la web 16.35CAN de Caja Navarra. No será la última vez que mencione este sitio porque tiene más de un recurso interesante, y os animo a que lo exploréis con detenimiento.

2 comentarios:

frikiprl dijo...

Hola, he llegado hasta el blog "rebotando" (mi mundo es el de la Prevención de Riesgos, que también tiene una parte importante de formación), y me ha llamado la atención el enlace de la CAN. Desde luego se ven varias cosas interesantes, y demuestra que Caja Navarra esta un pasito por delante de otras cajas en aspectos como este. Imagino que en este caso la presencia de la gente de VIALOGOS tenga bastante que ver.

DeFormador dijo...

Hola, gracias por el comentario.
Descubrí la web de Caja Navarra por este recurso y algún otro, y en general me quito el sombrero ante lo que veo. No estaba al tanto de lo que es Vialogos, pero googleando parece una iniciativa interesante. Lástima que Navarra me pille lejos.
Por cierto, tu blog tiene papeletas para que lo visite regularmente (en un trabajo anterior coordinaba e impartía las formaciones básicas de PRL de la empresa, y el interés siempre queda), me ha encantado la entrada sobre Ohanes :)