lunes, 23 de febrero de 2009

¿Y a ellos, qué tal se les ha dado?

Hablaba el otro día de las herramientas de evaluación del desempeño para el formador, y hoy le toca el turno a la valoración de los alumnos. De nuevo, la mayor parte de las veces tendremos cuestionarios y demás proporcionados por el cliente, pero encuentro que es útil hacer un repaso por cuenta propia para ver si los objetivos que definimos (o que nos venían dados si es el caso) se han cumplido o no. Salvo circunstancias especiales (boicot, selección desastrosa, desidia...), es responsabilidad nuestra alcanzar esas metas.
Obviamente no pretendo pasar un examen adicional. Se trata más bien de, una vez en casa y con las zapatillas puestas, analizar si puedo estar satisfecho del grado en que los asistentes han asimilado lo que pretendía:

  • Conocimientos: ¿Manejaban con soltura el vocabulario introducido? ¿Hacían preguntas para profundizar en la materia? ¿Fue necesario repasar conceptos básicos constantemente? ¿Eran capaces de sintetizar lo visto? ¿Hacían deducciones a partir de lo aprendido?
  • Saber hacer: ¿Se finalizaban con éxito las actividades prácticas? ¿Sugerían casos a los que extender la aplicación de lo aprendido? ¿Eran progresivamente más autónomos en la ejecución?
  • Actitudes: ¿He notado entusiasmo? ¿Se han implicado en las actividades? ¿Han aportado ideas? ¿Han hablado espontáneamente de cómo trasladarán lo aprendido a su quehacer diario?

Una breve comprobación de estas cuestiones permite ver de forma sistemática -aunque seguramente poco fiable, desde luego- si las cosas han ido bien, o hace falta alguna reflexión adicional. Cruzando estos datos con los obtenidos de la evaluación de nuestra labor podemos cubrir virtualmente cualquier hueco y resolver si tenemos o no que tomar alguna medida correctora. Si las conclusiones negativas son frecuentes, es posible que necesitemos replantear nuestra adhesión a los objetivos. ¿Tenemos claro cuáles son antes de comenzar? ¿Llevamos la materia a un terreno no pertinente? ¿Marcamos metas definidas, alcanzables y evaluables? ¿La formación que hemos impartido permite responder a las preguntas de arriba, sea positiva o negativamente?

Huelga decir que tenemos que ser honestos con nosotros mismos. Cuando somos nuestros propios jueces, no es un riesgo desdeñable el no querer ver nuestros fallos o quitarles importancia, atribuir el fracaso a causas externas y no controlables y quitarnos de encima la responsabilidad de corregirnos.

5 comentarios:

formador dijo...

Buenos días:
Está claro que tenemos que ser sinceros con nosotros mismos para ver hasta qué punto hemos contribuido a alcanzar los objetivos del curso. Eso nos ayudará a afinar más en próximas ocasiones.
Para conocer la sensación que les queda a los alumnos, yo suelo emplear un "truco" que tiene que ver más con la psicología que con otra cosa y que consiste en lo siguiente: el último día del curso les dejo marchar cinco minutos antes y veo quién se despide efusivamente (apretón de manos), simplemente se despide y, por último, quien pasa de despedirse.
Lo de los ultimos cinco minutos es para que no tengan prisa por marchar y darles tiempo a que obren como crean conveniente.
Un saludo,

lokaloca dijo...

Un compañero de empresa, me hablaba de su profesor de foniatria, y lo bien que lo pasaba en el curso, a pesar de las horas de mas que tenía que echar ... (de 6 a 8 de la tarde). Yo le escuchaba exceptica a la vez que temerosa que me seleccionaran a mi, hasta que llegó ese día, fué un "Vas ó ... vas , en el mismo día me comunicaron que salia a las 8 de la noche en vez de a las 6, buff... con lo cansadiña que acabo y las ganas que tengo de llegar a casa y ahora esto, sin contar el desvarajuste hogareño por mis dos horas de retraso.
Y llegaron las 4 de la tarde, y tocaba curso, no era foniatria, era tecnicas de venta ¿? pero si yo tengo uno de técnicas profesionales de venta impartido por Xerox... da igual "VAS"... vale, voy.
Y ahí me vi, sentada con un grupo de compañeros, con los que tan sólo había cruzado un par de miradas en tiempo de pitillo y estaba el profesor, claro.
.-Cubrir papeles, presentaros con vuestros puntos fuertes, buscar un logo que os identifique... y así empezó todo.
La carpeta ni la tocamos, tan sólo recibiamos las palabras y sobretodo la confianza del profesor, y sin querer aprendí a soltarme (dentro de mis limitaciones)incluso me gané una bronca por querer poner en práctica lo aprendido, de lo que no me arrepiento (y hoy volví a repetir).
Empecé siendo PI y acabé de lobo en un poblado,por otro tipo de problemas no me acerqué a darte dos besos al despedirme, pero te aseguro que los que envié desde lejos si miden tu profesionalidad, son muy grandes.
Pero me faltó una cosa, y aprovecho este medio para hacerlo.
Darte las gracias.
Y es que por más que nos impongan ser un contestador automático, a mi me gusta ser yo.
un saludo

DeFormador dijo...

Vaya, vaya... ¡Bienvenida y gracias por el comentario!
Me alegro de haberos dejado con tantas ganas de aplicar lo visto. Espero que tu perseverancia esté dando buen resultado ;)
Tengo que darte las gracias especialmente por tu visión crítica y tu compromiso con el resultado del curso. Alumnos así son los que me estimulan y hacen que esta profesión me guste tanto.

Espero verte pronto, que aún te debo una venta ;)

lokaloca dijo...

Hola David, la perseverancia si está dando resultados, ya que se traducen en ventas.
Pero la empresa sigue a "su bola" hoy nos han reunido a todos los que tenemos contrato por fin de obra (unos 26 aprox) y nos han notificado que nos vamos todos a la calle el próximo 30/junio.
Todos nos hemos quedado con cara gili, pero es lo que hay, politicas de "corporaciones" ...quizás nos volvamos a encontrar en otra empresa, otro curso y confio que esa vez sea "control de estres" que falta nos hace a todos.
;-)

DeFormador dijo...

Vaya, eso sí que es inesperado... y una puñeta. De todos modos, pasado el inevitable disgusto inicial, recordad lo que hablamos de buscar y crear vuestro propia imagen, defenderla y venderla; Tenéis mucho bueno que ofrecer, y podéis crear interés en vosotros con paciencia y dedicación. ¡Ánimo!

Por supuesto, si creéis que hay algo en lo que os pueda ser útil, no dejéis de contactarme.